Efectos de lucha

 

Entre las inmensas montañas de nieve y todas las maravillas naturales que aún se conservan de Finlandia, ahí estaba yo, con 15 años, esperando a un par de personas.

 

AÑO 2080

8 de noviembre

16:34

 

Absolutamente todo ha cambiado por completo. Tras la guerra mundial informática, todo el planeta ha cambiado. Voy a resumir toda esta catástrofe lo más breve posible:

Todo comienza en el año 2020, un año horrible para muchas personas. Se rumorea que fue en el 2019 cuando empezó todo, pero queda más bonito 2020. Una pandemia mundial por un virus llamado SARS-CoV-2 estalla. Todo se revoluciona en el planeta tierra. Y cuando digo todo es todo. Tanto naturalmente como socialmente. Tras esta catástrofe, miles de otras más se unen a la fiesta. Terremotos, inundaciones, erupciones volcánicas, tormentas masivas y muchos otros más tuvieron su papel en esta obra. La organización de los países se había ido a la mierda. Estos habían perdido tanto dinero, como población.

Este virus empezó a brotar en China (la cual es ahora uno de los países más subdesarrollados de todos) en 2019, y alcanzó a todos los demás países en 2020. Estos creían haber encontrado una vacuna después de tantas víctimas por esta enfermedad y decidieron ponerla en venta en 2021.

Todo iba bien, como todos los gobiernos habían planeado, hasta que llegó Briseida Nomdedeu (de sangre española). Esta señora, literalmente, cambió por completo la historia de la tecnología. En mitad de una pandemia, ella decidió hacer algo increíble. Era ingeniera aeronáutica, por lo tanto, tenía bastante experiencia con lo que hacía, la suficiente para crear un puñetero satélite enorme para ser lanzado al espacio. A día de hoy, este satélite se encuentra destruido a causa de la GMI (guerra mundial informática). Lo que importa de verdad es lo que ella logró que ese satélite pudiera hacer. Voy a explicarlo de tal forma que hasta un bebé pueda entenderlo. Ese satélite se controlaba a control remoto, y su misión era desintegrar objetos, y reestablecer su misma forma en otras coordenadas. Básicamente, Briseida había conseguido que la teletransportación en objetos fuera posible.

Claro que, todo lo bueno, tiene su lado malo, por lo que Briseida, bueno, digamos que no acabó bien. La mataron el día 14 de marzo de 2021, fue una tragedia. El gobierno decía que fue alguno de sus compañeros de trabajo que tenía envidia de su creación y quería arrebatársela, pero todos sabíamos que fueron ellos los que la mataron. Al ser la creación de ella y de nadie más, ella podía hacer lo que quisiera con su producto. El gobierno de España le presenta una oferta por esa increíble máquina, para poder experimentar con ella e intentar que se pudiera hacer con humanos en vez de con objetos, pero Briseida la rechazó, por lo tanto, el gobierno tomaría medidas drásticas contra ella.

Finalmente, el estado se quedó con la creación de la difunta Briseida Nomdedeu, la cual la llamaron TBDMNV, que viene a ser, teletransportador bioterminal de materia no viva. A día de hoy, este tipo de teletransportadores ya no existen en forma de satélites creados por humanos. A mediados del año 2034 unos ingenieros, físicos y científicos de los Estados Unidos, concretamente de California, descubrieron unas ondas extrañas provenientes de la Luna. A base de experimentos, consiguieron hacer que la materia se moviera entre estas ondas a velocidades cercanas a la de la Luz. Esto quiere decir que, calibrando las ondas que desprenden los átomos de un objeto con las ondas del satélite natural se puede hacer que este objeto se mueva a cualquier parte de la Tierra.

Los físicos tardaron en poner a prueba este descubrimiento, ya que por aquel entonces era muy difícil saber calibrar las ondas de un átomo con otras distintas, pero finalmente consiguieron mover el primer objeto. Un plátano. El primer plátano que pudo moverse a unas velocidades inimaginables sin desintegrarse en el intento.

Después de varias pruebas con diversos objetos (comida, vehículos, objetos pesados…) empezaron las pruebas con seres vivos. Primero fueron los ratones y las ratas. Luego de unos intentos fallidos (no entro en detalle) la primera rata llama Luca fue transportada a Nueva York desde California.

Los experimentos con humanos llegaron meses más tarde. Lo curioso es que consiguieron teletransportar a un humano desde California hasta Francia al primer intento y en tan solo dos segundos. Dos míseros segundos que cambiaron la historia de la vida por completo. Desde ese día, el 25 de abril de 2040, todo fue cuesta abajo.

 

Los primeros rusos salieron en las noticias quejándose del descubrimiento, indignados obviamente por no haberlo descubierto ellos primero. Con esto vinieron cientos de amenazas bilógicas y nucleares a todo el mundo. Los chinos se aliaron con los rusos, los europeos con los americanos, y los sudamericanos se juntaron con los japoneses y los coreanos para intentar frenar lo que estaba a punto de acontecer. América atacó primero. Estrenó la nueva tecnología de teletransporte mandando miles de soldados a campamentos militares rusos. Seguidamente, Rusia lanzó alrededor de 50 bombas atómicas de alta potencia a ciertas partes de América y a Europa. Esto debe de ser que a los americanos no les sentó bien y soltaron la artillería pesada. Doscientas bombas nucleares fueron lanzadas desde Estados Unidos, por medio de la teletransportación. Esto hizo que los rusos no tuvieran tiempo de reacción. Todo quedó devastado. Rusia dejó de existir y dos mil millones de personas fallecieron en el acto. China, desesperada por lo sucedido en Rusia, comenzó a atacar con lo único que tenía. Armas biológicas. Decenas de virus nuevos y de bacterias nunca antes vistas fueron esparcidas por el mundo entero.

En el año 2049, los chinos se infiltraron en las instalaciones de la tecnología de teletransporte, en California. Todavía no se sabe muy bien cómo. Llevaron consigo cientos de enfermedades nunca antes vistas por el ser humano y, tras una pequeña guerra en esas instalaciones, introdujeron todos los agentes patógenos que poseían en la máquina de ondas de teletransporte. Tras esto, marcaron las coordenadas que permitían que estos seres biológicos alcanzaran todo el planeta y pulsaron el botón.

El pánico se apoderó de toda la población. Cinco mil millones de personas se vieron afectadas y otras cinco mil millones, presas del miedo, empezaron a matarse entre sí, con el fin de adquirir todos los medios de supervivencia posibles.

En el año 2070, casi toda la población que hubo una vez en el mundo, había desaparecido o se habían convertido en aberraciones.

Las enfermedades de los chinos, como ya he mencionado, no eran iguales. Algunas agonizan al huésped hasta morir, y otras atacan solo algunos órganos específicos del cuerpo. El virus C, por ejemplo, ataca solamente algunas partes del cerebro. Y no en todos los humanos es igual. Este virus es el peor de todos, ya que ningún humano es consciente de sus actos, pero al parecer estos siguen ahí, o eso parece. Sin embargo, su forma física no se ve afectada. Solo los ojos se vuelven rojos y las manos se vuelven blancas. Nadie sabe por qué. También, según cuentan los exploradores de mi refugio, estos solo velan por sus necesidades básicas. Comer, dormir, interactuar y reproducirse. Hay algunos que son presas y otros muchos que son depredadores. No se puede distinguir cual es cual. Pero el hambre de un depredaron es insaciable, así que mejor no cruzarse con uno de esos.

Las otras enfermedades, las que mataban a la gente directamente, desaparecieron al cabo del tiempo, ya que no tenían huéspedes a los que amarrarse.

 

 

Hoy, 8 de noviembre, Año 2080, a las 16:34, nos encontramos seis personas en el búnker nº2 del sector 34, esperando a que vengan los exploradores con la comida y el agua. Con esperanzas de que no vuelvan infectados.

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